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60 % de los miembros de bandas criminales en Ecuador son adolescentes, según informe de la Asamblea.
Un 60 % de los integrantes de las bandas criminales organizados que operan en el país son adolescentes, según datos de la Policía Nacional que constan en el informe para segundo debate del proyecto de Ley de Solidaridad Nacional, o Ley para combatir las economías criminales, que se analiza en la Asamblea Nacional.
“La capacidad operacional de las bandas criminales también puede ser atribuida a la cantidad de personas que forman parte de estas. Actualmente se ha estudiado la participación de jóvenes y niños en el crimen organizado. De acuerdo a datos otorgados por la Policía Nacional, hasta noviembre de 2024, más de la mitad de los miembros en los grupos delictivos eran adolescentes (…). De acuerdo a expertos en la materia, la razón de ello es la vulnerabilidad característica en este rango de edades con lo que les es fácil para los grupos delictivos seguir reclutando miembros y fortaleciendo sus organizaciones”, indica el documento.
La votación del informe está prevista para el sábado 7 de junio, en sesión del pleno de la Asamblea Nacional.
Noboa crea comité contra el reclutamiento de menores.
A partir de estos datos, el presidente Daniel Noboa dispuso la creación del Comité para la Prevención y Erradicación del Reclutamiento, Uso y Utilización de Niños, Niñas y Adolescentes en grupos de delincuencia organizada.
Mediante el Decreto Ejecutivo n.º 21, firmado el 5 de junio de 2025, Noboa declara como prioridad nacional la erradicación del reclutamiento de menores por parte de bandas delictivas, y ordena la conformación de un cuerpo colegiado integrado por delegados de 17 instituciones del Estado, con el objetivo de elaborar políticas y programas integrales en distintas áreas.
Informes de la Policía y sociedad civil evidencian el rol de los menores.
El Gobierno ha recopilado reportes de la Policía Nacional y de organizaciones de la sociedad civil que documentan la participación de menores de edad en grupos delictivos. Esta información ha sido utilizada como sustento para declaratorias de estados de excepción y de conflicto armado interno.
Corte Constitucional cita informe sobre estructura criminal en cárceles.
En el dictamen de la Corte Constitucional sobre la constitucionalidad del último estado de excepción, emitido en febrero de 2025, se hace referencia a la investigación “El sistema penitenciario en Ecuador: historia y retos de un epicentro del crimen”, elaborada por la organización Insight the Crime.
Según este informe, la estructura de las redes mafiosas muestra distintos modelos de liderazgo. En Los Choneros, el poder se concentra en un solo líder: Adolfo Macías, alias Fito. En Los Lobos, el mando es compartido entre varios jefes: Wilmer Geovanny Chavarría Barreiro, alias Pipo; Ángel Esteban Aguilar Morales, alias Lobo Menor; Montaño Valencia, alias Palanqueta; y Fabricio Colón Pico, alias Capitán Pico.
Organización criminal dentro del sistema penitenciario.
El dictamen señala que dentro del sistema carcelario existe una estructura jerárquica bien definida. En la cúspide se encuentran los líderes de las mafias; les siguen los comandantes de pabellón, jefes de aula, miembros comunes que realizan tareas básicas, y especialistas. Estos últimos se dividen en funciones específicas: las “líneas”, que controlan redes de distribución de drogas o actividades de contrabando; los “llaveros”, que controlan el acceso a las celdas; los “cataleros”, encargados del almacenamiento y ocultamiento de drogas y bienes ilícitos; y los asesinos o “come-muertos”.
Estructura criminal fuera de las cárceles.
Fuera del sistema penitenciario, la organización también tiene una jerarquía que inicia con los altos mandos de la mafia, seguidos por los jefes de zona y los jefes de barrio. Estos últimos son responsables de ejecutar las órdenes de los niveles superiores y de dirigir las operaciones criminales en su territorio. Cada jefe de barrio coordina una red de bandas callejeras llamadas “combos”.
Los “combos”: jóvenes en el nivel más bajo de la estructura criminal.
Estas bandas juveniles están generalmente integradas por pequeños grupos de jóvenes. Aunque su función es clave para el control territorial, su papel se concentra en el nivel más bajo de operaciones. Según fuentes de Los Choneros y Los Lobos, sus actividades incluyen el traslado y custodia de drogas, dinero o armas; la gestión de economías criminales callejeras; y la ejecución de actos violentos, incluidos asesinatos. En muchos casos, estos grupos tienen cierto grado de autonomía en la gestión de las economías locales y en la interacción con la población civil.
20 conductas delictivas con participación de menores.
De acuerdo con el dictamen de la Corte Constitucional, el régimen ha elaborado un listado de veinte conductas delictivas en las que se ha identificado una alta participación de menores de edad, lo que confirma la magnitud del problema y la urgencia de implementar medidas estructurales para proteger a la niñez y adolescencia del reclutamiento por parte del crimen organizado.
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