Describen en Ecuador una nueva especie de rana venenosa y reservan su ubicación por el riesgo de tráfico
Un grupo de científicos ecuatorianos describió una nueva especie de rana venenosa, la Excidobates perplexus, conocida como rana venenosa desconcertante. El hallazgo fue publicado a inicios de octubre de 2026 en la revista Zootaxa, con el taxónomo Juan Carlos Sánchez-Nivicela a la cabeza.
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Mide menos de dos centímetros y habita entre la hojarasca y las raíces de bosques maduros del suroriente de Ecuador. Se conocen dos poblaciones, separadas por unos 65 kilómetros, con coloraciones distintas: la de Sopladora, en la cuenca del río Paute (ladera oriental de los Andes), es negra con tonos escarlata, mientras que la de la Cordillera del Cóndor tiene el dorso verde con manchas amarillas y el vientre amarillo con manchas oscuras. El nombre “perplexus” alude a esta diferencia, que fue confirmada como variación dentro de una misma especie mediante análisis moleculares realizados con el investigador Santiago Ron.
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Sánchez-Nivicela vio un juvenil en Sopladora en 2010, pero no lo identificó como una especie distinta hasta regresar años después. Mientras tanto, la coautora Michelle Cabrera halló en el Cóndor una población similar en tamaño, pero de otro color.
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Los autores recomiendan clasificarla en Peligro Crítico. Entre las amenazas, el investigador señala la pérdida de hábitat por extracción de madera, concesiones y minería ilegal, y la conversión del bosque en potreros para ganadería. Según explicó, la población del Cóndor está cerca de un proyecto minero a cielo abierto que destruiría parcialmente la zona. Al ser una rana de bosque maduro, no se la encuentra en bosques secundarios ni en bordes de bosque.
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Otra amenaza es el tráfico de especies. Por eso, los autores no publicaron las coordenadas exactas, algo habitual en una descripción, y las guardaron de forma confidencial en el Museo de Zoología de la USFQ. El investigador indicó que en Colombia y Ecuador se han decomisado cargamentos de ranas venenosas destinadas sobre todo a Asia y Europa, con un mercado que crece en Estados Unidos. Todas las ranas del género Excidobates están en alguna de las tres categorías de amenaza.
Para protegerla, Sánchez-Nivicela plantea zonas de protección efectiva con guardaparques y acceso limitado. Los investigadores buscan financiamiento para estudiar la población y la ecología de Sopladora, una zona que podría estar bien resguardada.
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Fuente: Mongabay
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